Fabre d’Églantine

Allegory of the month of Frosty, according to the French Republican calendar

Allegory of the month of Frosty, according to the French Republican calendar

When Fabre d’Églantine was guillotined in Paris in 1794, he ignored that the Republican calendar would only last a few years more. The writer was involved on it by giving new names to months and days, in a revolutionary effort to end up with the Christian influence represented by the Gregorian calendar. The year began with the autumn equinox, and consisted of 12 months with 30 days each. At the end of it, Five-Feast days were celebrated to square with the equinox of the following year. The names of the months were related to the seasons and the days were assigned the name of a plant, animal, mineral or work tool. An original idea which did not work mainly due to its design flaws: it attempted to set a decimal system obviating the lunar cycles, the workweek was ten days instead of seven, and therefore the rest day took longer and  hence more unpopular. The 10th of Snowy, year 14, i.e. December 31, 1805, the Emperor emerged from the Republic decided it was a good idea to erase any vestige of democracy in the official dates of French territories. He reestablished the Gregorian calendar to gain the reconciliation with the Church and returned to a “more adequate “measure of time. Today is the 16th of Frosty, year 221. Three hundred days left to Innovare Aude is launched.

Cuando Fabre d’Églantine murió guillotinado en París en 1794, ignoraba que el calendario republicano duraría solamente unos años más. El escritor participó en su elaboración dando los nombres a los meses y días, en el afán revolucionario de acabar con la influencia cristiana representada por el calendario gregoriano. El año comenzaba con el equinoccio de otoño, y constaba de 12 meses con 30 días cada uno. Al final del mismo, se celebraban 5 días festivos para cuadrar con el equinoccio del año siguiente. Los nombres de los meses se relacionaban con las estaciones, y los días tenían asignado el nombre de un vegetal, animal, mineral o utensilio de trabajo. Una idea original, pero que no funcionó por sus defectos de diseño: se intentó establecer un sistema decimal obviando los ciclos lunares, la semana laboral tenía diez días en vez de siete, y por tanto la jornada de descanso de los trabajadores tardaba más en llegar. El 10 nivoso del año XIV, es decir, el 31 de diciembre de 1805, el Emperador surgido de la República decidió que era conveniente borrar cualquier vestigio democrático en las fechas oficiales del territorio francés. Recuperó el calendario gregoriano para reconciliarse con la Iglesia y regresar a una medida del tiempo “más acertada”. Hoy es 16 frimario del año CCXXI. Faltan 300 días para que Innovare Aude se ponga en marcha.

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